22 enero, 2008

Maximiliano Xavier

Me encantan sus palabras...
No puedo creer que a lo largo de estos meses haya hablado de tantas cosas menos de él.
creo que me centré en escribir vanalidades y no vi el verdadero significado que él tiene para mi.
Un niño que para mi lo es todo... un niño a quien amo con todo mi corazón.

Me encantan sus sonrisas, aquellas que aveces acompaña con campantes carcajadas, aquellas que tienen un sentido mas que especial para mi. Porque me emociona cada vez que me dirige una. Porque me las dedica...
yo sé que son exclusivamente para mi.

Cuando me habla yo deliro. Su voz es armoniosa, y el saber que cada palabra es para él algo totalmente complejo me llena de orgullo.
No siento envidia de la atención que recibe... no siento porque sé que la merece. Se merece cada gesto, cada caricia, cada beso, cada abrazo. Se merece cada segundo de mi tiempo.
Porque lo que recibo a cambio es mucho, es incluso demasiado.
Porque muy pocas personas han corrido alguna vez para darme un abrazo gigante, tanto que sus pequeños brazitos no cubren todo lo que quieren dar. Tanto que con cada uno de ellos se me olvida todo lo malo que podría pasar.

Porque al decir mi nombre, al llamarme con entusiasmo, al reírse conmigo, al besarme hasta el cansancio, me demuestra todo lo que alguien podría demostrar. Y me emociona todo lo que alguien me podría emocionar.

Porque sus sonrisas valen mal que mil palabras.
Y una palabra vale igual que su abrazo.
Y un abrazo no se compara con un beso.
Un lindo beso que me demuestra todo su amor.
Porque si no está mis días son mas lentos.
Porque una lágrima suya duele mas que un desamor.
Porque si no está no puede el cielo mi tormento.
Porque mi bebé es indudablemente lo mejor...

... para mi hermano con amor.

No hay comentarios: