Es que nadie sabe lo que se siente.
Es que todos especulan sobre que será.
Es que nadie entiende lo que me pasa.
Lo único que se puede hacer es demostrar la felicidad.
Con sonrisillas, con caricias, con abrazos.
Cuando yo río de verdad es porque la felicidad golpeó mi puerta.
Y aunque se que siempre viene la tempestad.
Disfrutare ahora lo que siento.
Disfrutaré como cada día
las pequeñas sonrisas que como nadie tu logras sacar.
Y llegaré tarareando canciones de amor.
Y esperaré que no muy pronto me rompas el corazón.
De cursilerías y una tarde contigo.
22 noviembre, 2007
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